Alimentación

El Primer Informe del Club de Roma, fue categórico al señalar que la finitud del planeta impone límites al desarrollo de la sociedad global. Sin embargo, su prédica no fue escuchada. El tamaño actual de la población mundial y el sobre consumo de los recursos y servicios naturales, por menos del 10 % de la sociedad, se conjugan de manera negativa para la seguridad mundial. Mil millones de habitantes, de los cuales más de 13 millones mueren cada año, viven hambrientos. Las crisis regionales de los alimentos y el agua que asolaron a 14 países de África, en la década de 1970 se han globalizado. Según la ONU, la población mundial podría alcanzar los 10.800 millones hacia fin del siglo. El 86 % se encontraría en los países en vías de desarrollo. Esto significa que más de 9.000 millones se enfrentarían con un desarrollo limitado por la falta de alimentos y, básicamente, de agua segura. El IPCC ha evaluado que el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio no podría ser logrado. Los efectos adversos del calentamiento terrestre incidirán negativamente en el logro de las seguridades alimenticias, hídricas y físicas, de una población mundial en flagrante inequidad.

En su Declaración de Amsterdam (2009), el Club de Roma destacó que la sustentabilidad del planeta y, consecuentemente, su seguridad social, será lograda cuando la sociedad comprenda que la diferencia brutal de las huellas ecológicas de los países desarrollados, frente a la de países en vías de desarrollo o subdesarrollados, no puede subsistir.

Los límites del crecimiento, analizados por el Club de Roma hace cerca de cuarenta años, han sido puestos nuevamente en evidencia por diversos estudios y programas desarrollados recientemente en Europa y el Lejano Oriente. El Capítulo Argentino, en estrecha colaboración con el Grupo Latinoamericano del Club de Roma, proveerá el asesoramiento necesario para lograr la sustentabilidad alimenticia, en esta parte del mundo.